
Por fin conseguí viajar a Madrid para ver a mi chica. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida y me he dado cuenta de que la quiero cada día más. Cuando la he dejado en el andén de la estación mi corazón ha sufrido un vacío y un frío extremo. Lo mejor que tengo en la vida me daba la espalda y un montruoso amasijo de hierros me reclamaba en la vía número 11 para catapultarme de nuevo a la cruda realidad, una realidad sin ella. No quiero quedarme con la parte negativa, pues ha sido el mejor fin de semana de mi vida, la mejor Semana Santa que jamás recordaré. Hemos hecho muchos planes de futuro, hasta el nombre de nuestros hijos, y me llevo unos amigos de allí que me caen muy bien y que espero ver pronto de nuevo, a la vez que espero ver pronto a mi princesa que me llena de vida. Este es un espacio mío para ti. Te quiero. Un saludo a todos, seguiremos en contacto.


